Descenso
Todas las señales
fueron entregadas,
sin estar dispuesto
ninguno de aquellos.
La fangosa caridad,
en el tiempo del tic tac,
nunca se presentó.
¡Que necedad!
Justo a punto
de descender,
tocan la puerta.
Todas las señales
fueron entregadas,
sin estar dispuesto
ninguno de aquellos.
La fangosa caridad,
en el tiempo del tic tac,
nunca se presentó.
¡Que necedad!
Justo a punto
de descender,
tocan la puerta.